Cómo vestir a los niños en primavera: trucos y consejos prácticos

  Categorías: Salud de los niños ,
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24. feb'25

La nieve se derrite, las temperaturas suben, los pájaros empiezan a cantar y aparecen los primeros brotes en los árboles. También estos son signos inequívocos de que se acerca la primavera. Y con ella llega el momento de cambiar el vestuario de tus hijos. ¿Cómo vestir a tus hijos en primavera para que no pasen demasiado frío, pero tampoco demasiado calor? Te damos algunas sugerencias para que el vestuario primaveral de tu pequeño sea práctico y elegante al mismo tiempo.

El tiempo en primavera es imprevisible. Por la mañana siempre hace fresco, pero por la tarde las temperaturas suben y varias capas de ropa se vuelven de repente inútiles. Este periodo de transición puede ser un poco complicado a la hora de vestirse, ya que no hay que subestimar pero tampoco sobreestimar nada. Sigue los siguientes consejos y asegúrate de que tu hijo va vestido como debe durante la primavera.

Capas como una cebolla

Lo ideal para evitar los resfriados en primavera es adoptar el principio de las capas , la llamada técnica de la cebolla. Viste a tu hijo con varias capas, que podrás ir quitando progresivemente a lo largo del día. ¿Cómo hacerlo?

  • La primera capa que toca la piel debe consistir en una camiseta de manga corta o de tirantes. Esta capa debe ser aireada y cómoda, ya que el bebé la llevará puesta durante todo el día.
  • La segunda capa, la intermedia, será una camiseta de manga larga, una sudadera o un jersey. Estas prendas se pueden quitar y poner rápidamente en cualquier momento del día.
  • La tercera capa será una chaqueta con capucha de material impermeable y duradero que pueda resistir no sólo los embates del viento, sino también las actividades del niño. Si hace mejor tiempo, también puedes ponerle a tu hijo un chaleco en lugar de una chaqueta, o echar un vistazo en la tienda y comprar una chaqueta con mangas desmontables.

Si la primavera es fría y las temperaturas no suben, puedes añadir una capa más entre la segunda y la tercera. Esta capa consisirá en un forro polar, que envolverá en calor las dos primeras capas y no dejará que el aire frío penetre hasta el bebé.

Niño ropa primavera

Fuente foto: Freepik

Piezas imprescindibles

A primera vista, parece que un niño necesita muchas cosas, pero no es así. Compra a tus hijos piezas que sean versátiles y combinables. ¿Una chaqueta que combina con todo, desde vestidos hasta vaqueros? Ningún problema. Puede sonar ilógico, pero cuantas menos cosas compres, más outfits podrás crear.

  • Camisetas y tops - el bebé necesitará varias camisetas y tops, tanto de manga corta como larga, de materiales aireados. Probablemente estas sean las prendas que más laves.
  • Pantalones - pantalones de chándal, vaqueros elásticos y leggings fáciles de combinar con otras capas de ropa. Evita los pantalones con botones y cremalleras y opta por piezas prácticas con goma elástica.
  • Vestidos y faldas - las niñas no pueden prescindir de ellos. Elige vestidos y faldas adecuados para el día día, que puedan combinarse con leggings en los días más fríos.
  • Chaquetas ligeras - las chaquetas más ligeras, como las vaqueras, forros polares, de felpa o las clásicas sudaderas o jerseys más calentitos, son perfectas para las mañanas y las noches frescas. Son éstas las que forman la mencionada segunda capa.
  • Ropa para la lluvia - los chubascos primaverales implican intrínsecamente ropa impermeable. Una chaqueta impermeable con capucha, un chubasquero y unas botas de lluvia deberían formar parte del armario primaveral de todos los niños.
  • Accesorios - los gorros de lana y algodón, los guantes calientes, los calcetines de lana y las bufandas calientes no deben faltar en el armario de primavera. Piensa también en las gafas de sol, ya que el sol primaveral puede ser bastante fuerte.

Algodón: ¿sí o no?

En primavera, la ropa de los niños debe ser ligera y transpirable, por lo que muchos padres optan inmediatamente por prendas de algodón. Sin embargo, el algodón es un tejido muy absorbente que, por sus propiedades, retiene la humedad. Si sabes que a tu hijo le espera una buena dosis de actividades que le harán sudar, evita el algodón: así evitarás que se resfríe. También son un riesgo las temperaturas frías persistentes y las lluvias frecuentes, que solo favorecen la humedad.

El algodón, como material natural, es ideal para la piel del bebé, pero solo si las condiciones también son ideales. Si no cambias a tu bebé sudado lo antes posible (lo cual, admitámoslo, es poco realista), pueden aparecer desagradables irritaciones y sarpullidos. Por eso, para los niños activos son preferibles los materiales sintéticos y las prendas de forro polar.

Piensa en sus manos y sus pies

A la hora de confeccionar el atuendo primaveral perfecto para el niño, no te olvides de sus extremidades. Es en los dedos de manos y pies donde sentimos el frío más rápidamente, lo que puede poner un freno inesperado e indeseado a los juegos al aire libre. Opta por calcetines de lana, guantes calentitos, bufanda y gorro. Cuando el sol asoma durante el día y la temperatura sube, estos accesorios pueden quitarse rápidamente y volver a ponerse cuando sea necesario. Puede que te sientas como un robot sin hacer otra cosa que desvestir y vestir a los niños, pero eso forma parte de este tiempo de transición.

Las botas de goma son indispensables

Si tuvieras que invertir en una sola prenda esta primavera, en ese caso sería un par de botas de goma de calidad. Es imposible evitar que los niños se metan en grandes charcos, y lo más probable es que tú te unas a ellos. Al fin y al cabo, el placer de los niños por esta actividad es muy contagioso. Para mantener los pies de tu pequeño secos y calientes durante la lluviosa primavera, invierte en un par de botas de goma de calidad con un cálido forro de poliéster.

Primavera ropa niño

Fuente foto: Freepik

Adapta la ropa a la actividad

El factor más importante a la hora de elegir la ropa adecuada para un niño es principalmente su comodidad. Elige ropa que se adapte perfectamente a tu hijo, pero que también le permita una amplia  movilidad y no restrinja sus movimientos durante el juego. En general, da prioridad a lo práctico sobre las tendencias de moda, aunque tus hijos te lleven la contraria. Piensa que la ropa del niño se lava con frecuencia, lo que puede estropear rápidamente las prendas de diseño.

¿Y el sueño?

Las noches de primavera todavía pueden ser bastante frescas, así que tampoco hay que subestimar la elección de la ropa de dormir. Las opciones son variadas y a menudo combinables body, monos, mantas envolventes o sacos de dormir, pero también pijamas clásicos. Los bebés más pequeños pueden estar calentitos y cómodos con un saco de dormir o un fular transpirable. A la hora de comprar, presta atención no sólo a la talla, sino también al valor TOG (del inglés thermal overall grade). Este número indica con más precisión la capacidad aislante del tejido.

Los sacos de dormir y los abrigos marcados con un número bajo son adecuados para las noches más cálidas. Cuanto mayor sea el número TOG, más adecuada será la prenda para las noches más frescas. Por ejemplo, un saco de dormir con un valor TOG de 5 está diseñado para noches con una temperatura en torno a los 16-20 °C, mientras que un TOG de 0 es adecuado para noches suaves con una temperatura de 20-23 °C. Durante las noches de primavera, lo ideal es optar por prendas con un valor TOG de 1,0-2,5. Esto mantendrá al niño protegido sin sobrecalentarlo en las noches frías; sin embargo, la ropa para la noche debe ajustarse a la temperatura ambiente.

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